Euskadi Información: Euskadi Información dice adiós con la misión cumplida para dar paso a GARA.
En la madrugada del 15 de julio de l998, un centenar de policías españoles a las órdenes del juez Baltasar Garzón irrumpían por la fuerza en las instalaciones de EGIN en el Polígono Eziago de Hernani. La «Operación Persiana» se saldó con el cierre del periódico y la detención de 11 personas vinculadas a él en sus estamentos directivos, inicio de una redada que se ampliaría posteriormente. La amenaza tantas veces mencionada tomaba cuerpo y el Gobierno español, liderado por el PP, ponía fin a un sueño que duraba más de veinte años, una experiencia periodística única en el mundo, perpetrando una agresión más contra la izquierda abertzale. Lo que sucedió a partir de ese momento se ha convertido en una aventura increíble que forma ya parte de la pequeña gran historia de este país, y también del periodismo. En la desgraciada mañana de aquel 15 de julio, con los alrededores del periódico plagados de policías, ante aquel edificio que había sido su segundo hogar en los últimos veinte años, los trabajadores de EGIN intentaron superar la rabia que sentían de la forma que creyeron más 1ógica, haciendo lo que sabían, y se propusieron sacar otro periódico a la calle. Pero no varios días después, de forma testimonial, ni tampoco mucho más tarde, cuando se reconstruyeran las bases para un nuevo proyecto. Querían hacerlo al día siguiente, y todos los días, oponiendo a la brutalidad española un espíritu de resistencia que proporcionara el tiempo suficiente para que la reacción popular diera cumplida respuesta a Aznar, a Mayor, a Garzón y a todos quienes se alegraron de la clausura del periódico abertzale. Hoy es el día que podemos sentirnos completamente satisfechos. EUSKADI INFORMACION ha cumplido el objetivo que se marcó el 15 de julio, servir de puente hasta la creación de un nuevo periódico que de voz a un amplio sector abertzale y progresista de Euskal Herria, y por eso nuestra despedida nos llena de una inmensa alegría; porque mañana GARA constituirá la confirmación en los quioscos de que este país es capaz de ponerse metas y conseguirlas, de salvar todos los obstáculos imaginables para salir reforzados y orgullosos, de convertir los sueños en realidad. Han pasado poco más de seis meses, un total de 198 días, en los que EUSKADI INFORMACION só1o ha faltado a la cita con sus lectores en trece ocasiones, los once lunes siguientes al cierre de EGIN -cuando las dificultades para asegurar la edición diaria del periódico eran más acusadas y las tradicionales fiestas de Navidad y Año Nuevo. Seis meses y medio en los que este periódico de resistencia ha editado 185 números, desde aquellas primeras jornadas de ocho escasas páginas que desaparecían de los quioscos para multiplicarse en fotocopiadoras amigas y se devoraban con avidez en todos los rincones de Euskal Herria, hasta las 32 en que logró estabilizarse desde el 4 de octubre. Un total de 4.080 páginas que, en condiciones normales, apenas hubieran bastado para cubrir un mes y medio de EGIN, pero que han tratado de contar lo más importante que ha sucedido en Euskal Herria en estos meses con la mayor dignidad posible, superando grandes dificultades y una penuria de medios difícil de comprender para los lectores. Este número especial pretende rendir homenaje a todas las personas que han hecho posible este trayecto, a quienes han comprado día a día EUSKADI INFORMACION a pesar de que su oferta informativa resultara a todas luces insuficiente, a quienes nos prestaron locales para trabajar, ordenadores con los que escribir, teléfonos para comunicarnos, maquinas para imprimir, vehículos con los que repartir, a quienes nos hicieron llegar su apoyo y su abrazo solidario, a quienes nos atendieron cuando les pedimos información o colaboración para nuestras páginas, a quienes insertaron publicidad que ayudaba a sostener económicamente la aventura, y a los ex trabajadores y ex colaboradores de EGIN, sin cuyo esfuerzo abnegado y anónimo nada de esto hubiera sido posible. Aquella soleada mañana del 15 de julio la explanada de Eziago, utilizada como aparcamiento habitualmente, se convirtió en un hervidero de corrillos. La clausura del periódico nos había dejado sin ordenadores, sin rotativa, sin agendas, sin teléfonos, sin archivos, en resumen, sin todas las herramientas que permiten a un periodista realizar su labor. Todo había quedado en manos de los policías enviados por Garzón, y hubo que afinar la imaginación para reunir los elementos imprescindibles para poder empezar a construir algo. Los pocos periodistas que entonces utilizaban teléfono móvil en EGIN hacían sacar humo a sus aparatos, y mientras uno buscaba un sitio donde los miembros de la Dirección pudieran reunirse para tratar de evaluar la situación, otro gestionaba un local donde poder trabajar inmediatamente, y un tercero reunía los elementos informáticos imprescindibles para empezar a trabajar. Superado el impacto inicial, la rápida confirmación de que contábamos con un sitio donde poder instalamos para trabajar produjo un gran alivio, y un primer equipo se dirigió a montar una instalación de urgencia. Las primeras horas de la tarde fueron de actividad frenética, escribiendo lo sucedido con la información de testigos directos en las cuatro sedes de EGIN que habían sido asaltadas por la Policía española (además de Hernani, las de Bilbo, Gasteiz e Iruñea). En el exterior, la noticia corría como la pólvora y empezaba a tener consecuencias. La primera de ellas fue que empresas y personas que trabajaban con EGIN hasta el día anterior ponían todo tipo de trabas para ayudamos, o simplemente se negaban a hacerlo, excusándose por las posibles consecuencias. Los problemas se acumulaban y había que solucionarlos a la carrera. No era fácil encontrar una cabecera libre de riesgos que nos permitiera editar un nuevo periódico con cierta cobertura legal, y se desecharon varias antes de que alguien acertara a acordarse de una vieja publicación, de nombre EUSKADI INFORMACION, que tras tener una efímera existencia había dejado de editarse algunos años antes. Sin embargo, los malentendidos vinieron a sumarse a las desgracias del día. DEIA, que había ofrecido su ayuda en lo que fuera posible, no estaba dispuesta a imprimir el periódico en su rotativa sin asegurarse de que su cabecera estaba perfectamente legalizada. Y aquellos papeles no aparecían por ninguna parte, pese a que muchas personas se lanzaron a buscarlos frenéticamente. Las horas pasaban y, con los ocho fotolitos en la mano, el grupo encargado de escribir este primer número esperaban a la resolución de las gestiones para salir hacia cualquier punto de Euskal Herria donde se pudiera imprimir el periódico. Pero, pasadas las 11 de la noche, la opción más sólida se desmoronó. EI Consejo de Administración de DEIA mantuvo sus exigencias, y ofreció una página de su periódico para exponer lo que los trabajadores de EGIN consideraran oportuno, pero éstos declinaron esta posibilidad. Con muy poco margen por delante, las gestiones se multiplicaron, y rara será la imprenta de Euskal Herria que aquella noche no recibió una llamada. Muchas no tenían la maquinaria necesaria, otras no podían, algunas más no querían... Entre todas ellas, una pequeña imprenta donostiarra se puso a nuestra disposición, aunque su maquina era antigua y só1o podía garantizar una tirada muy corta. Quienes hacían las gestiones trataron de apurar todas las posibilidades, pero a las 2.30 de la mañana só1o quedaba una opción, y lo único importante era sacar el periódico. La sensación de que podía tratarse de una baza sicológica decisiva primaba sobre cualquier otra consideración, y tras concretar la cita con Gabi, el dueño de la imprenta, a las 3 de la mañana se presentaron allí. La primera sensación al ver la máquina fue desoladora, aunque Gabi no se cansaba de repetir que era excelente, pese a su veteranía, mientras preparaba las planchas de impresión. Lo cierto es que la vieja imprenta plana estaba concebida para otro tipo de trabajos. Pero no era cuestión de hacerle ascos, y tras meterle prisa a Gabi entró en acción, a una velocidad desesperadamente lenta. A las seis de la mañana só1o había completado mil ejemplares buenos, eso sí, en un papel de gran calidad. En un rapto de lucidez en una jornada interminable, uno de los presentes sugirió que una docena de ejemplares fueran repartidos entre varios medios de comunicación, y un coche partió a toda velocidad para entregar su preciada carga en varias emisoras de radio donostiarras. El primer destino fue Miramon, donde dos desconfiados guardias de seguridad examinaban a aquel individuo ojeroso con dos ejemplares de un periódico que no conocían, que les pedía que avisaran a un redactor de ETB y otro de Radio Euskadi para entregarles en mano aquellas ocho páginas. Dos jóvenes redactoras se acercaron corriendo y, con una sonrisa de oreja a oreja, recogieron los dos primeros ejemplares de EUSKADI INFORMACION deseando suerte, con sinceridad manifiesta, al mensajero. De vuelta a casa, a las siete en punto, el informativo de Radio Euskadi abrió con la noticia de que había un nuevo periódico en la calle tras el cierre de EGIN, y su conductora Almudena Cacho leía el titular de la primera página, «Egin, egingo dugu», que mostraba la clara voluntad de sacar adelante un nuevo proyecto. La noticia sacudió como un latigazo las mentes de todos los vascos conforme se levantaban de la cama, que se encontraban con la noticia en los informativos, mientras ETB mostraba ya la imagen del periódico en sus programas dando fe de que Baltasar Garzón y compañía habían asestado un duro golpe, pero no habían acabado con su víctima. Mientras la gente corría a los quioscos y se articulaban ya los primeros sistemas de fotocopiado para multiplicar la distribución de los periódicos, Jaime Mayor Oreja daba la primera explicación de la operación, adjudicándose de hecho su autoría intelectual. Luego, refiriéndose a EUSKADI INFORMACION, hacía un comentario que le acompañará de por vida, para gozo de propios y extraños: «Podrán hacer unas octavillas o un medio clandestino de comunicación, pero no podrán reproducir un medio con esas características tan determinantes. Es só1o una bravata inicial» José María Aznar, en viaje oficial a Turquía, ponía el colofón a las palabras de su ministro del Interior con otra frase que explicaba sin lugar a dudas de quién había partido la orden de cerrar: «¿Acaso se creían que no nos íbamos a atrever?». Pese al éxito de la primera reacción, la situación distaba mucho de ser sencilla, y la segunda quincena de julio fue un infierno para EUSKADI INFORMACION. Había que buscar una imprenta que permitiera echar muchos más que los 3.000 escasos ejemplares del primer día, y la presión del Gobierno español y de los medios de comunicación de Madrid -con cuyos directores se había reunido previamente Mayor Oreja, como se desveló pocos días después pesaba sobre quienes pudieran prestarnos ayuda-. Una intensa jornada de gestiones telefónicas, y la intervención decisiva de un buen amigo del periódico, permitieron asegurar una imprenta para cuatro días seguidos, lo que garantizaba la salida durante el primer fin de semana, un lujo en aquella situación. En plena vorágine, quienes hacían el periódico se propusieron normalizar en la medida de lo posible y cuanto antes el aspecto del nuevo diario y, pese a lo ridículo que pudiera parecer en aquella circunstancia, se empezaron a poner los medios para que en pocos días la información sobre el Tour -en pleno apogeo- o la programación televisiva se incorporara a aquel limitado periódico. Se trataba de mostrar la voluntad de volver a hacer un periódico normal, con todas sus secciones habituales, costase lo que costase. En el plano personal, Mertxe Aizpurua, redactora-jefe de EGIN y que unos meses después se ha convertido en la directora de GARA, mantuvo su decisión de contraer matrimonio con Andoni Murga, periodista de EGIN encarcelado en una prisión madrileña, pese a todos los inconvenientes. Fue el 17 de julio en Colmenar Viejo, un día antes de que Donostia conociera la mayor manifestación de su historia para mostrar la solidaridad con EGIN y exigir su reapertura. La capacidad de adaptación a las circunstancias fue vertiginosa, y los grupos de trabajo comenzaron a organizar las labores diarias dispuestos a superar cualquier tipo de dificultad, «abusando» incluso de quienes nos prestaban ayuda. La amenaza de nuevas detenciones no impedía que EUSKADI INFORMACION siguiera su camino, y las gestiones se encaminaban ahora hacia la compra de una rotativa de circunstancias que otorgara cierta independencia, porque el cambio diario de imprenta había provocado más de un susto a los encargados de este tema y amenazaba con dejarnos colgados cualquier día, Al mismo tiempo, la búsqueda de un local que permitiera trabajar en mejores condiciones empezó a dar frutos, y el apoyo masivo de la gente en los quioscos proporcionaba ingresos suficientes para afrontar los gastos necesarios, toda vez que la «Operación Persiana» había bloqueado todas las cuentas bancarias de Orain S.A. Las muestras de solidaridad iban, tomando cuerpo, y la Plataforma Hitz Egin se encargo de aglutinarlas, mientras hasta el lehendakari Ardanza temía la ilegalización de HB y el Euskadi Buru Batzar del PNV se oponía a la «solución final» en un comunicado que constituía el primer posicionamiento oficial del PNV tras el cierre. E1 30 de julio, sólo quince días después del cierre, medio centenar de personalidades de diversos ámbitos de la sociedad vasca presentaban en un hotel de Donostia la campaña "1.000.000.000 Baietz", con la que se pretendía reunir ese dinero para promover la creación de medios de comunicación vascos, y cuyo primer objetivo era la salida de un nuevo periódico. Un nuevo sueño empezaba a dar sus primeros pasos. El 1 de agosto, los lectores de EUSKADI INFORMACION se encontraron con un papel de mucha peor calidad en los quioscos, pero lo que para ellos pudo ser un motivo de preocupación produjo una gran alegría para quienes hacíamos el periódico. El cambio se debía a que ya estaba instalada y funcionando una pequeña rotativa, vieja pero en buenas condiciones, que solo era capaz de echar 16 páginas, aunque durante una semana la prudencia aconsejaba seguir publicando sólo ocho para ponerla completamente a punto. El futuro se presentaba mucho más tranquilo en este campo. El alquiler de un local en pleno centro de Hernani, además, permitía organizar mejor la redacción, aunque los problemas seguían lloviendo. La necesidad de ordenadores se reflejó en un anuncio en la primera página del periódico que solicitaba a los lectores cualquier material que pudieran ceder por un tiempo, y las contestaciones fueron numerosísimas, algunas tan emotivas como la de aquella jubilada de la Txantrea que ofrecía sus 40.000 pesetas de pensión. El mes de agosto -con las dificultades añadidas de las vacaciones y buena parte de setiembre estuvo dedicada a la recopilación de material informático procedente de los puntos más dispares de Euskal Herria. La habilidad del equipo técnico del periódico para construir con todo ello un sistema integrado nos permitió crecer, primero a 16 páginas a partir del 8 de agosto, y más tarde a 32 el 4 de octubre. Con la infraestructura informática suficiente para garantizar un periódico de estas características, aunque con muchos sustos grandes y pequeños, la pequeña rotativa, los locales que poco a poco íbamos encontrando en todas las capitales vascas, y un rudimentario sistema de comunicaciones en el que el correo electrónico se convirtió en el soporte principal, nos sentíamos casi como un periódico de verdad. En el plazo de un par de meses se había conseguido un milagro: salir a diario -salvo los lunes-, al mismo tiempo, reconstruir una infraestructura mínima. Estábamos vivos. Mientras tanto seguían pasando cosas a nuestro alrededor que intentábamos reflejar en nuestras páginas. Barrionuevo y Vera habían sido condenados a diez años de cárcel por el secuestro de Segundo Marey a cargo del GAL, por ejemplo. El tránsito hacia la «normalidad» nos permitía centramos más en el trabajo periodístico, y el crecimiento de la paginación facilito la llegada a más campos. En el terreno de las entrevistas, Arnaldo Otegi fue el primero de una larga lista que ha acabado rebasando el centenar entre los más variados ámbitos. El 13 de setiembre, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales resolvió en contra de la concesión del seguro de desempleo a los trabajadores de Orain S.A., en una decisión que dejó estupefactos a los trabajadores, a sus representantes legales y sindicales, y al propio Sabin Intxaurraga, consejero de Trabajo del Gobierno de Gasteiz, que había dado su visto bueno al expediente. Pero el intento de quebrar la moral de los ex-trabajadores de EGIN fue baldío, porque EUSKADI INFORMACION siguió su andadura con paso firme. El cariz que estaban tomando los acontecimientos llevó a Xabier Arzalluz a alertar sobre la formación de un frente español, a lo que Joseba Permach respondía que HB estaba dispuesta al trabajo común ante esa iniciativa, y el PNV apreciaba «buena voluntad» en HB. A miles de kilómetros de distancia, el presidente estadounidense Bill Clinton declaraba ante el Gran Jurado sobre el «caso Lewinsky», tres días antes de ordenar el bombardeo de Afganistán y Sudan. Euskalerria Irratia quedaba fuera del reparto de licencias en otro caso manifiesto de discriminación al euskara, y dos encausados más en el «caso EGIN» quedaban en libertad bajo fianza: Carlos Trenor (50 millones) y José Ramón Aranguren (25). Mayor Oreja insistía en valorar la posibilidad de ilegalización de HB, y unas declaraciones de Arzalluz -«los españolistas quieren que sigan las pistolas»- levantaban una ola de críticas e insultos desde el PP y el PSOE. Todo ello tuvo su reflejo en estas páginas. Entre tanto, ya en setiembre, el Ministerio de Trabajo aprobaba el nuevo expediente de Orain S.A., lo que permitiría a sus trabajadores cobrar, por fin, prestaciones por desempleo. Tras la condena a Urralburu, el accidentado Alarde de Hondarribia o el mitin del PSOE ante la cárcel de Guadalajara, la convocatoria de la reunión de los 23 partidos, sindicatos y organismos que formaban parte del Foro de Irlanda en Lizarra para el 12 de setiembre situó de nuevo al PNV en el punto de mira de las críticas de PP y PSOE, pero lo que no esperaban era el histórico acuerdo que situaba la resolución del futuro político de Euskal Herria en unas coordenadas completamente diferentes, propiciando la apertura de un proceso que la mayoría de 1a sociedad vasca acogió con esperanza e ilusión. La furia españolista se desató nada más conocerse la noticia, mientras Garzón seguía con su actividad y llamaba a declarar a cinco encausados por el cierre de EGIN. Pero la atención de la noche del día 16 de setiembre la acaparó una noticia trascendental: a las diez de la noche aproximadamente Radio Euskadi anunciaba en antena que ETA había declarado un alto el fuego, aunque no disponía de más información. ETB introdujo una cuña de texto durante el partido del Athletic y la locura se desató. Los teléfonos empezaron a sonar como nunca en la modesta sede de EUSKADI INFORMACION, que de repente empezó a recibir llamadas, cientos de llamadas, para tratar de confirmar la noticia. Tres o cuatro redactores acababan el trabajo del día, y no se imaginaban lo que les esperaba. En los últimos días, la firma del Acuerdo de Lizarra había levantado expectativas en los medios de comunicación, y algunos de ellos ya se habían dirigido a EUSKADI INFORMACION en busca de algún indicio. Esa noche los medios más insospechados pedían, e incluso algunos exigían, que compartiéramos nuestra información con ellos. Periodistas y medios que nos habían puesto «a parir» en sus páginas, y con su firma, se mostraban zalameros; gentes que nos habían negado la más mínima muestra de solidaridad nos la ofrecían ahora a cambio de una simple confirmación; incluso los mismos que lanzaban la «primicia» a las ondas nos llamaban un minuto después para comprobar que lo que habían dicho era cierto. ETB ponía en marcha un programa especial conducido por Julio Ibarra, mientras EUSKADI INFORMACION vivía las tres horas mis alucinantes de su corta historia. Poco después de medianoche, el último redactor abandonaba el local, pero el «acoso» continuaba y mientras un redactor de Antena 3 recibía el encargo de presentarse físicamente en la redacción de Hernani, dos periodistas de la Agencia Efe acudían a la propia rotativa con el fin de hacerse con ejemplares del periódico, recibiendo la respuesta de que deberían adquirirlo en el quiosco. Durante varias semanas se produjo una cascada de reacciones, sobre todo de los firmantes de Lizarra, que tenían como denominador común la necesidad de dar pasos en la dirección que marcaba el acuerdo. Baltasar Garzón no descansaba y, tras tomar declaración a Jexus Mari Zalakain y Teresa Toda, les dejaba en libertad a cambio de sendas fianzas de 25 millones y un millón respectivamente. El 26 de setiembre, el lehendakari Ardanza concedía una extensa entrevista a EUSKADI INFORMACION, que para ser un modesto periódico de resistencia estaba logrando acercar a sus páginas a las más altas personalidades de Euskal Herria, convirtiéndose en un punto de referencia ineludible en el panorama informativo. Pero no había que olvidar la tropelía, y el mismo día en que Ardanza declaraba que «asistimos a un proceso imparable» se presentaba el libro "La ley del silencio", escrito por cinco ex redactores de EGIN, que relataba todo lo sucedido en la segunda quincena de julio de una forma que ponía los pelos de punta. El Festival de Cine de Donostia llegaba a su fin con el primer premio para la película "El viento se levo lo que", y EUSKADI INFORMACION había estado allí con varias páginas especiales diarias, haciendo un esfuerzo suplementario para hacer llegar a sus lectores una información amplia y cuidada, como antes había acostumbrado a hacer EGIN, ganándose el respeto y la admiración de la gente del mundo del cine. En este clima se celebro el "Egingo dugu Eguna" en Urdiain, el 27 de setiembre, con una masiva participación que servía de preludio a la campaña de suscripción de acciones para crear un nuevo periódico. El 2 de octubre los firmantes de Lizarra renovaban su compromiso en Donibane Garazi, consiguiendo nuevas adhesiones, y EUSKADI INFORMACION se sentía ya en condiciones para dar el salto a 32 páginas, pese a que ello significaba duplicar los riesgos a la hora de confeccionar las páginas, y también duplicar el tiempo y complicar al máximo la labor de impresión cada noche, dado que había que realizar dos tiradas de 16 páginas -el máximo que aceptaba la rotativa y luego completar a mano cada ejemplar de 32. Herri Batasuna convocaba manifestaciones en las cuatro capitales de Hegoalde para pedir poder de decisión para Euskal Herria. El «milagro» anual de Maritxu Kajoi inundaba de ejemplares de EGIN las calles atestadas de gente para celebrar el día de los txikiteros y, el 5 de octubre, EUSKADI INFORMACION finalizaba su proceso de «expansión» saliendo el lunes a la calle. Desde entonces no ha faltado ni un solo día a su cita con sus lectores. El inicio de la nueva etapa coincidía con la asistencia de 110.000 personas al Kilometroak de Tolosaldea y la llegada a Bilbo de Gerry Adams, que nada más poner pie en Sondika declaraba que «la paz está en so1ucionar la raíz del conflicto». Para EUSKADI INFORMACION, la mala noticia era su «caída» de Internet por motivos técnicos. Los solidarios holandeses que habían prestado sus recursos en la dirección «www.contrast.org/egin» no podían sostener con sus modestos recursos el volumen de información que generaba diariamente el periódico, y todos los intentos de volver a colocarla en otra dirección fueron inútiles. Muchos lectores que se habían enganchado a través de la red se quedaban sin nuestras noticias, pero lo que primaba era seguir en la calle. En vísperas del inicio de la campaña electoral para las elecciones autonómicas de la CAV un amplio grupo de profesionales vascos exigían la libertad de Jabier Salutregi, Abraham Olano lograba la medalla de oro en la contrarreloj del Mundial de Ciclismo de Holanda, y el escritor portugués José Saramago se hacía con el Nobel de Literatura. José Antonio Ardanza apuraba sus últimas semanas en Ajuria Enea y aseguraba que «Lizarra es el frente de la paz». La entrega del preso vasco Iñaki López de Bergara por el Gobierno francés a la Policía española, tras 38 días de huelga de hambre, era una muestra de la posición oficial respecto a los presos, mientras una docena de pelotaris aficionados de ambos lados del Bidasoa firmaban un documento en el que reivindicaban su derecho a poder competir bajo enseña vasca en las competiciones internacionales, un día antes de partir hacia México para disputar el Mundial, unos en la selección española y otros en la francesa. EUSKADI INFORMACION forzaba al límite sus escasos medios para seguir una campaña electoral que había levantado grandes expectativas, poniendo a prueba su suerte con esas 32 páginas que no se acercaban ni de lejos a un periódico «normal», pero que en aquellas circunstancias constituían su Annapurna particular, un reto similar al que Juanito Oiartzabal afrontaba con esta montaña himaláyica, la penúltima que le quedaba para completar el ascenso a las 14 cumbres de más de 8.000 metros que hay en la Tierra. La entrega del Nobel de la Paz a John Hume y David Trimble era un guiño al proceso, de paz irlandés, un día antes de que estallara una «bomba» informativa, la retención del ex dictador chileno Cesar Augusto Pinochet en una clínica londinense en respuesta a una petición de la Audiencia Nacional española. 90.000 personas ayudaban a levantar el sueño de la ikastola de Zangoza en el Nafarroa Oinez una semana antes de las elecciones autonómicas, y los partidos encaraban la txanpa final con fuerza. Los partidos españoles ponían toda la carne en el asador y desplazaban a sus líderes estatales más conocidos para tratar de frenar el efecto del Acuerdo de Lizarra. EUSKADI INFORMACION seguía apretando el acelerador y entrevistaba en sus páginas a los principales candidatos. Juan José Ibarretxe, Jone Goirizelaia, Carlos Garaikoetxea y Javier Madrazo exponían los planteamientos de sus grupos y pedían el voto. La esperada mañana electoral trajo un mazazo para el mundo del remo vasco. El activo patrón de Orio, Txiki Larrañaga, moría en un accidente de tráfico cerca de su casa. La noticia empañaba el anuncio de la buena marcha de la campaña «1.000.0Q0.000 Baietz», pues sus promotores informaban de que ya se habían reunido 355 millones, el mismo día que se presentaba en público el logotipo cedido por Jorge Oteiza. La atención política estaba centrada además en la emisión por la BBC el día anterior de un reportaje que hacía un recorrido por la situación vasca, incluyendo una entrevista a dos miembros de ETA, que volvió a levantar las iras de las fuerzas españolistas. Se cumplían 100 días del cierre de EGIN, y Bill Clinton se reunía con Yaser Arafat y Benjamm Neheyahu para firmar el acuerdo de Wye Plantation. De cualquier forma, la profusión de noticias no consiguió desviar la atención de la jornada electoral, que rompió récords de participación hasta certificar una marca histórica de la izquierda abertzale. EUSKADI INFORMACION vivió esa noche con preocupación porque la cita volvía a representar otra prueba de fuego para sus limitados ordenadores prestados. El recuerdo de las últimas experiencias electorales en EGIN obligaba a tomar todo tipo de precauciones, y aunque la Consejería de Interior aseguraba que los datos llegarían bien y rápido, era obligatorio organizar un sistema alternativo por si la informática fallaba. Afortunadamente la noche fue mucho más tranquila de lo esperado, los ordenadores funcionaron a la perfección, y la redacción de Hernani se convirtió en una improvisada sala de televisión en la que seguir resultados y declaraciones de una noche histórica de verdad con la ayuda de bocadillos y refrescos. De hecho, los problemas se quintuplicaron al día siguiente con la publicación de las fotografías de los 75 nuevos parlamentarios, que a punto estuvieron de colapsar los ordenadores y fueron la causa principal de un considerable retraso en la tirada del periódico. Sin un minuto de descanso, dos días después se levantaba el secreto del «sumario EGIN», que se empeñaba en recordarnos el estrecho marcaje que realizaba Garzón, y que sufrían en carne propia nuestros compañeros encarcelados. EH mostraba su disposición a llegar a pactos institucionales tras la reunión de Arnaldo Otegi y Jone Goirizelaia con Juan José Ibarretxe, los galosos Amedo y Dominguez eran puestos en libertad, y John Glenn se convertía en el astronauta más veterano en volar al espacio, formando parte de la tripulación del Discovery a sus 77 años. Noviembre llegaba de la mano i de ese huracán Mitch que asolaba Centroamérica dejando miles de muertos a su paso. Y, en Euskal Herria se hacía público el resultado final del escrutinio electoral: PNV (350.322, 21 parlamentarios), PP (251.743, 16), EH (224.901, 14), PSE (219.452, 14), EA (108.635, 6), IU (71.064, 2) y UA (15.734, 2). José María Aznar, dirigiéndose al «MLNV», aseguraba la disposición del Estado a hablar, el mismo día que centenares de soldados del Ejercito español tomaban Bizkaia de forma espectacular en el marco de i unas maniobras militares. Un día después se publicaba un comunicado de ETA aplaudiendo el acuerdo de Lizarra-Garazi y el resultado electoral. Los partidos afinaban sus posiciones para encarar el nuevo panorama, y EUSKADI INFORMACION respiraba tras dos semanas frenéticas. Las noticias de que todas las previsiones referentes al nuevo periódico se cumplían contribuían a elevar la moral, y ya se empezaban a vislumbrar movimientos concretos, aunque solo en círculos reducidos se conocía la fecha de referencia para poner un nuevo periódico en la calle, el 3 de enero, una fecha que permitía orientar todas las gestiones y aunar todos los esfuerzos. Una brutal intervención de la Ertzaintza en Gasteiz contra una concentración de apoyo a tres jóvenes sacudía la conciencia de quienes todavía repasaban los resultados del 25 de octubre, y Amaldo Otegi advertía que «aun no estamos en la fase resolutiva del conflicto». La Real derrotaba al Athletic en Anoeta en el derbi vasco (3-1), pero la atención volvía enseguida a otros puntos de la actualidad. El PNV animaba al PP a acercar a los presos vascos a Euskal Herria antes de Navidades, y el obispo de Baiona mostraba su esperanza en el Acuerdo de Lizarra-Garazi, aunque al mismo tiempo Felipe de Borbón supervisaba en persona otras maniobras militares, esta vez en las Bardenas, y se desvelaba el preocupante caso de 16 niños de los barrios de Ermitagaña y Mendebaldea en Iruñea, obligados a escolarizarse por su cuenta tras elegir el modelo D. Federico Krutwig, una figura del nacionalismo vasco de las últimas décadas, fallecía a los 77 años. Los plazos para formar el nuevo Parlamento de Gasteiz seguían corriendo, y Euskal Herritarrok formalizaba las actas de sus electos el 19 de noviembre, una vez asegurada la presencia en Gasteiz de los presos Josu Urrutikoetxea y Josean Etxeberria. Al mismo tiempo se presentaban casi 20.000 firmas en Iparralde pidiendo la vuelta de los presos a casa, y Kontseilua superaba todas las previsiones en su campaña Bai Euskarari. Pero Garzón no estaba dispuesto a perder su posición frente a los focos, y a la vez que fijaba una fianza de 25 millones para Jabier Salutregi, ponía a KAS en su punto de mira. El director de EGIN salía de la cárcel el día 22, mientras Ruben Beloki vencía a Patxi Eugi en la final del Manomanista (22-13). La presión sobre el colectivo de presos se acentuó con la entrega de José Jabier Zabaleta a la Policía española el mismo día en que se constituía la Cámara de Gasteiz, que eligió a Juan María Atutxa como presidente. Los profesores despedidos de la UPV cumplían un lustro de protestas a las puertas del campus de Leioa, y el Athletic perdía todas sus opciones de clasificarse para la siguiente ronda de la Liga de Campeones tras perder en Rosenborg (2-1). Una noticia de agencia fechada en Colombia daba cuenta de un tiroteo en el que resultó herido un policía español que resultó ser Joseph Anido, el infiltrado en ETA que huyó tras haber sido descubierto. Fue una de las grandes exclusivas de EUSKADI INFORMACION, que se permitía ese pequeño lujo pese a su precariedad de medios. Fue el preludio a un fin de semana feliz: Senideak lograba convocar a una multitud impresionante en Bilbo el 28 de noviembre, y el día 29 se presentaba en el Velódromo de Anoeta el nuevo periódico que surgía de la iniciativa popular. Su nombre, celosamente guardado, era «Euskal Herriko Egunkaria Gara», y se conocía también el nombre de quien iría a ser su directora, la usurbildarra Mertxe Aizpurua, que había sido redactora-jefe en EGIN. EUSKADI INFORMACION seguía este proceso con avidez e ilusión, pues veía cada vez más cerca el momento de poner fin a su trayectoria para dar paso a un periódico más asentado y capaz de dar una oferta completa a sus lectores, aunque la preocupación llegaba de la cárcel, esta vez por la enfermedad de Ramón Uranga, hospitalizado en estado de coma, y que recibió la noticia de su libertad sin fianza cuando se temía seriamente por su vida. Uranga superó el coma y pudo regresar a casa, pero la situación en las cárceles obligó a los presos vascos a reanudar sus protestas. La noticia que conmocionó Euskal Herria el 8 de diciembre fue el apuñalamiento de un seguidor realista en Madrid a manos de un grupo fascista, por el simple hecho de ser vasco. Aitor Zabaleta, que había acudido a ver el partido de vuelta de la Copa de la UEFA entre el Atlético de Madrid y la Real -eliminada tras perder por 4-1-, fallecía de madrugada a causa de las heridas. El sufrimiento de los presos vascos se personalizó por esas fechas en el eibarrés Mitxel Sarasketa, que asistió al funeral de su madre el día 10, un par de días antes de cumplir 20 años en prisión, y una semana después sufría un grave ataque epiléptico en la cárcel. Los últimos días de Sarasketa entre rejas fueron seguidos muy de cerca por este diario. El mundo seguía rodando. Estados Unidos cumplió finalmente sus amenazas de bombardear de nuevo Irak, ante la indiferencia de la comunidad internacional, y con el apoyo logístico del Estado español entre otros. EUSKADI INFORMACION tuvo que levantar la portada para hacerse eco del bombardeo. Mientras Vera y Barrionuevo se acercaban a la calle, el 18 de diciembre el Gobierno español anunciaba el traslado de 21 presos vascos a cárceles de la península, una medida considerada insuficiente y criticada con dureza desde los ámbitos de los firmantes del Acuerdo de Lizarra. El 22 de diciembre la lotería deja una lluvia de millones en Euskal Herria -el Gordo se vendió en Billabona y proporcionó 21.000 millones a los afortunados-, y paso de refilón por la nave industrial donde se montaba la rotativa del nuevo periódico GARA. Un empleado de una empresa de electricidad que instalaba la red eléctrica se enteró en el andamio, a veinte metros de altura, de que le habían tocado 60 millones. Su reacción fue regalar su caja de herramientas y quemar el buzo en el exterior del local mientras juraba que nunca volvería a trabajar. En EUSKADI INFORMACION, el premio gordo fue el anuncio de la puesta en libertad de Patxo e Isidro Murga y Manu Aranburu, aunque en este caso los millones viajaron en dirección contraria, ya que para soltarlos Garzón exigió fianzas por un valor total de 200 millones. Con estas excarcelaciones, de las 13 personas detenidas durante la operación sólo una queda en prisión, Xabier Alegría. Los focos de interés informativo en vísperas de Nochebuena bascularon entre la alegría del triunfo de la selección vasca de fútbol sobre Uruguay en Anoeta (5-1) y la desaparición del pesquero pasaitarra Marero, con ocho tripulantes a bordo. El día 26, Kontseilua reunía a 118.000 personas en los cinco principales estadios deportivos de Euskal Herria, en un montaje sin parangón. Fue una tarde trepidante en todas las redacciones del periódico. Aprovechando el descenso de la tensión informativa durante las fechas navideñas, el periódico bajaba su paginación a 16. El año se acercaba a su final con txapelas para el bertsolari Igor Elortza y el pelotari Jorge Nagore, y se cerraba con la votación para elegir al lehendakari, precedida de una parodia del PP presentando a Carlos Iturgaiz como candidato. Juan José Ibarretxe obtuvo un apoyo histórico, 40 votos de los 75 de la Cámara. Para estas alturas, este diario ya había cumplido, pasito a pasito, los 150 números, y encaraba el año con la intención de echar el resto hasta su final. Sus reporteros llegaron hasta la cárcel de Algeciras y las Cortes de Madrid para ser testigos de la visita de Olentzero y los Reyes Magos con carbón para quienes se empeñan en mantener lejos de casa a los presos. La actualidad frenética de este país obligó a subir otra vez hasta las 32 páginas el 10 de enero, con el reto de sostener el diario durante dos semanas más y, al mismo tiempo, perfilar todos los detalles de GARA, para el que, desde hoy, trabajarán muchos de quienes han elaborado estos 185 números. Un día antes, EUSKADI INFORMACION había destinado casi todas sus páginas a dar cuenta de la impresionante manifestación de Bilbo por los pesos. Entre 1a lluvia, muchos conocieron también el primer número cero de GARA que ya había sido presentado a los accionistas en Iruñea. Los últimos ejemplares han vuelto a convertirse en mensajeros de proyectos tan ilusionantes como la Asamblea de Municipios Vascos, o tan esperanzadores como este GARA que se asoma ya a los quioscos. El tránsito ha obligado a duplicarse para tapar todos los huecos, pero EUSKADI INFORMACION se despide con la satisfacción del deber cumplido y los mejores deseos. Gora GARA! |
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